Silvina Moschini es la primera mujer latinoamericana en liderar una empresa valuada en mil millones de dólares a través de una Oferta Privada Global que le otorgó status de unicornio en 2020. Fundó TransparentBusiness y SheWorks!, organizaciones que capitalizan en la nube, por las que recibió el premio EQUALS in Tech, que se otorga a los proyectos globales más innovadores enfocados en achicar la brecha de género. Fue nombrada “Mujer de la década” por el Women Economic Forum y reconocida con el Premio a la Trayectoria en Women in Tech Global Awards 2020 y en los Hispanic Digital Awards 2020 como Líder Digital.

Por Leila Ovando

  • Contanos sobre SheWorks!, ¿cómo nació? 

SheWorks! fue fundada en 2017 como una subsidiaria de TransparentBusiness, la plataforma líder a nivel mundial en gestión de trabajo remoto. Su lanzamiento fue realizado en el marco del Foro de los Principios de Empoderamiento de la Mujer 2017, organizado por ONU Mujeres.  


TransparentBusiness 
Plataforma diseñada para aumentar la productividad de los trabajadores remotos, proteger los presupuestos de los clientes de la sobrefacturación, permitir la coordinación y monitoreo de su fuerza de trabajo remota y proporcionar información en tiempo real sobre el costo y el estado de todas las tareas y proyectos. 

SheWorks! surge porque el mercado laboral utiliza modelos obsoletos que hacen que se pierda el talento de las mujeres, quienes, de acuerdo con Ernst and Young, un 43% abandonan su trabajo por falta de flexibilidad cuando se convierten en madres; por otro lado, aún hay muchas compañías que continúan con esquemas de trabajo rígidos y analógicos, quienes terminan perdiendo al talento femenino. Apuntamos a que miles de mujeres no tengan que elegir entre su familia y sus carreras profesionales, y puedan tener un empleo que se ajuste a sus necesidades. 

Nuestra herramienta es una solución integral que conecta los puntos entre educación digital, mujeres talentosas y oportunidades de empleo en la nube. Creamos un mercado de trabajo con profesionales calificadas para que las empresas puedan encontrarlas y no tengan excusas de que no hay talento femenino para puestos directivos ni equipos diversos porque no hay mujeres en el mercado laboral. También les brindamos las herramientas para que el trabajo remoto sea mucho más productivo y eficiente que el trabajo en la oficina. 

También, a través de SheWorks! Academy entrenamos a las mujeres en las habilidades más requeridas por las compañías para luego conectarlas con oportunidades laborales para empresas locales e internacionales. Hoy, más que nunca en que la nueva “normalidad” implica educación y trabajo remoto nuestra visión tiene sentido claro y es una realidad tangible. 
 

  • ¿Cómo funciona y cuál es la misión de SheWorks!? 

Desde un principio nuestra intención ha sido clara y consistente: generar compatibilidad entre el estilo de vida que llevan las mujeres en su rol de madres o cuidadoras y profesionales, y la tecnología es un óptimo facilitador de este propósito pues el trabajo remoto rompe que con esos modelos rígido de 8 a 5 que exigen presencia física en la oficina. 

Nuestra plataforma funciona de manera muy sencilla: cualquier mujer interesada en ser parte de SheWorks! debe ingresar a www.wheresheworks.com y generar su perfil. Debe completarlo con todos sus datos, habilidades y hacer las evaluaciones disponibles: de inglés y de lógica.  

Una vez que el perfil es aprobado por nuestras reclutadoras, las empresas interesadas en contratar talento podrán ver el perfil con base en las habilidades que están buscando para sus proyectos.   

El proceso del match entre la compañía y el talento funciona de la siguiente manera: cuando una de las compañías parte de SheWorks! necesita una experta para un proyecto o para incorporar por horas, se pone en contacto con nuestro equipo de talento para confirmar los requerimientos y el alcance del trabajo. La especialista en talento compartirá los requerimientos a un grupo seleccionado de contratistas en la plataforma. Revisaremos todas las propuestas para su puesto de trabajo e invitaremos a las freelancers que mejor se adapten a la entrevista y allí podrán incorporar el talento de cualquier parte.  


Cifras: 
 20.000 mujeres trabajan actualmente a través de SheWorks! 
– Usuarias en 93 países
– 65% usuarias latinoamericanas. 
– $0 costo para las usuarias.  
https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/creo-plataforma-online-le-dio-trabajo-mas-nid2328546/  

Centralizamos el talento de mujeres de todo el mundo y les damos a las compañías la oportunidad de llegar a través de nuestra plataforma a mujeres calificadas, super talentosas de todo el mundo que quieren trabajar con modelos flexibles y remotos.   
 

  • En una entrevista dijiste “El mercado del trabajo está roto”, ¿a qué te referís con esto? 

Me refiero a las fallas que presenta el sistema: el talento está distribuido igualmente, pero las oportunidades, no. Hay un importante número de personas sin empleo en el mundo -sobre todo en este contexto- pero las empresas se quejan de que no encuentran talentos. 

Seguimos bajo modelos obsoletos que requieren del trabajo presencial como requisito y esto por ejemplo deja a muchas mujeres que son madres fuera del mercado laboral. Hay dos problemas que impactan en el desarrollo económico de las mujeres, por un lado la falta de flexibilidad en el mercado laboral y, por el otro, la falta de acceso a capacitación que promueve una brecha de género en tecnología.  

SheWorks! apunta a trabajar en estas dos problemáticas, por un lado conectando mujeres calificadas a oportunidades de trabajo remoto con compañías que buscan expandir sus equipos. Lideramos innovación en los EE.UU. y Latinoamérica focalizándonos en el uso de la tecnología para empoderar mujeres permitiéndoles ser económicamente independientes mientras tienen la flexibilidad de trabajar de manera remota.  Estamos decididos a cerrar la brecha de género a través de la tecnología. 
 

  • ¿Qué te significa la siguiente frase: “una verdadera princesa se construye su propio castillo”? 

Significa que las mujeres podemos valernos por nosotras mismas, que podemos hacerlo todo. Culturalmente está el dicho “educadas, pero en carreras equivocadas” y desde chicas nos educan para ser princesitas; tienes que ser bonita, sonreír y que no se te caiga una idea demasiado inteligente. Entonces, ¿qué pasaría si cambiamos esta dinámica de que las mujeres estudian carreras equivocadas porque es lo que se espera de ellas por mandato social o cultural? Tenemos que lograr ser las constructoras de nuestros propios castillos o, si se quiere, princesas ingenieras. Muchas veces creemos que no somos adecuadas para ciertas carreras, pero es por mandato. Por ejemplo: hasta los seis años, las niñitas se saben tan buenas en matemáticas como los niñitos, después ya no tanto. ¿Por qué? 

Hay menos mujeres en tecnología, lo que genera un problema de talento disponible en el mercado. Pero gracias a iniciativas como SheWorks! Academy, enfocada a brindar habilidades digitales en tecnologías disruptivas para empleabilidad, creemos que esa situación va a cambiar porque permite que las mujeres se eduquen en tecnología y crear un buen partner de talento para el futuro. Hoy, las habilidades son más importantes que los títulos universitarios. 
 

  • Sos mujer, líder y emprendedora en el mundo de la tecnología, una industria que por lo general está liderada por hombres. ¿Cómo viviste tus comienzos en el sector? ¿Sentiste alguna diferencia por el género, viviste el famoso “techo de cristal”? 

Obviamente hay más dificultades para las mujeres que para los hombres, porque las mujeres somos consideradas en base a prueba y no en potencial, por lo cual tenemos que trabajar mucho más duro para que a fuerza de demostrar se nos tengan mejores y mayores consideraciones para poder acceder a puestos de liderazgo en las distintas organizaciones.  

En el plano laboral no fue particularmente difícil para mí por ser mujer, de hecho fui la vicepresidente más joven de Visa en América Latina. Pero en el plano emprendedor fue mucho más difícil el desafío de levantar capital. Como mujer, el desafío más grande que uno tiene como emprendedora es que inviertan en tu compañía porque la percepción en cuanto al mundo de emprendedoras es que se hacen proyectos de baja escala.  

En general, existe un bias cultural, una predisposición a pensar, que no va a ser un negocio de gran escala, que es lo que hace que sea difícil para las mujeres emprendedoras levantar capital de riesgo, es decir, levantar inversión.  

¿Cómo lo resolví? De varias maneras, trabajando súper duro, haciendo que mi proyecto sea mi prioridad absoluta, muchísimas horas, muchísimos sacrificios, muchísimo tiempo, muchísimas cosas dejadas en el camino en pos de poder crear una compañía que puede impactar la vida de potencialmente millones de mujeres. No tomando nunca un “no” como respuesta, aun cuando me decían que no o que estaba loca, insistí en tomar esa energía que como dicen en japonés que se llama kushashi, que es la inspiración que uno toma de aquellas personas que piensan que no vas a lograr lo que te propones, convirtiéndola en inspiración y fuerza de seguir trabajando, seguir adelante y poder lograr lo que creemos que vamos a lograr como equipo.  

La clave para abrirnos paso está en confiar en nuestro talento y animarnos a desafiar las reglas. Justamente con el foco puesto en potenciar el talento de las mujeres, recientemente anunciamos el lanzamiento de Skirt the Rules, un movimiento global que impulsa a las mujeres emprendedoras a construir grandes negocios. 

Skirt the Rules incluye una comunidad enfocada en aprendizaje colaborativo que facilitará el acceso a herramientas y mejores prácticas para ayudar a las mujeres alcanzar sus objetivos de negocio y acelerar su crecimiento. Vamos a entrenar a mujeres y ayudarlas a fortalecer su talento con el foco puesto en tres pilares: desarrollo personal, cómo enfrentar el síndrome del impostor; desarrollo de negocios: pensando en grande y fuera de la caja; desarrollo de marca: cómo contar tu historia y difundir tu mensaje.  

Queremos construir la comunidad más grande de mujeres emprendedoras en todo el mundo en donde todas podemos ser instructoras y aprendices. Nos preparamos para una nueva economía, y las mujeres son la clave para el éxito y la recuperación post-pandemia. 
 

  • ¿Cómo ves el futuro del trabajo en cuanto a la equidad de género? 

Cada vez hay un mayor interés de las compañías por trabajar en pos de la equidad de género en todos los aspectos. Para lograrlo, es clave que las empresas generen acuerdos y compromisos para emplear talento femenino con igualdad salarial y acceso a puestos directivos. En nuestro caso, como facilitadores del trabajo remoto y mayor inclusión laboral para las mujeres, tenemos acuerdos estratégicos con compañías del mundo. 

De hecho, un estudio de McKinsey señala que no se puede correr el riesgo de quedarse sin mujeres en los equipos de trabajo del futuro dado que una empresa que tiene mujeres en su junta directiva puede llegar a ganar hasta 50% más. 

Las mujeres por nuestra naturaleza tenemos la habilidad de lograr hacer más con menos. Somos naturalmente mejores administradoras y en muchos casos tenemos más formación académica. Las mujeres somos las que tomamos el 80 % de las decisiones de compra. Desde el punto de vista del negocio, sería muy poco atinado que una compañía no tenga en cuenta la experiencia y el talento de las mujeres a la hora de pensar y diseñar productos.  

Contratar mujeres es el imperativo del negocio, es lo inteligente y creo que las empresas comenzaron a ver la importancia de avanzar hacia una equidad de género, aunque aún nos falta muchísimo camino por recorrer. 
 

  • ¿Qué consejo te dieron en el pasado que NO darías y que consejo sentís que marcó un antes y después en tu vida? 

El gran hombre que fue mi padre me enseñó que, para una mujer, el verdadero empoderamiento comienza con la independencia financiera, con nuestra capacidad de asegurar y ganar nuestro propio dinero. Las mujeres debemos ser decididas, astutas, perseverantes y romper con viejos paradigmas impuestos. ¡Las mujeres podemos hacerlo todo!  

Desde pequeñita, me enseñó algo muy importante: me dijo que yo podía ser lo que quisiera y me enseñó que el talento no tiene género y que no había límites. 

Las mujeres tenemos que dar a conocer nuestro talento al mundo. Podemos hacerlo aunque no tengamos títulos de ingenieras o sepamos escribir líneas de código. 

El principal desafío que tenemos las mujeres es derribar los techos de cristal. Vencer el síndrome del impostor, algo que solemos atravesar y enfrentar muy seguido las mujeres: esa vocecita que te dice que llegaste allí de pura casualidad y que no eres capaz de conseguir nada. Nos afecta a todas sin importar la posición o rol.  

Establecer nuestros objetivos y luchar por obtenerlos. Es un camino de sacrificio, pero llegamos porque somos capaces y tenemos que vencer ese límite que muchas veces nos auto imponemos. Llegar al éxito es un camino de esfuerzo, motivación y coraje permanente. A mí me ayuda pensar que estoy transformando la industria para facilitar oportunidades de trabajo flexible a millones de mujeres.  

Aquel consejo que nunca daría y que siempre rechacé fue cuando me decían que me diera por vencida, que mis aspiraciones eran muy grandes y que quizás era mejor que pusiera mi energía en un proyecto de menor escala. Jamás deben aceptar que otros las lleven a renunciar a sus sueños, a esos proyectos que iniciaron con tanto sacrificio.  
 

  • Si tuvieses que decirle algo a la Silvina Moschini que recién había terminado su carrera de grado en Argentina, ¿qué le dirías? 

Le diría que con esfuerzo y dedicación puede lograr lo que se proponga. Que nunca acepte un “no” como respuesta. Que muestre su talento al mundo y que no sienta que tiene que disculparse por sus logros. Llegar al éxito es un camino de esfuerzo, motivación y coraje permanente.  
 

Ping pong 
Un modelo a seguir: Arianna Huffington  
Un lugar en el mundo: Tulum 
Una frase/palabra que te defina:  “Think BIG, only large companies HAVE BIG impact.” – “Piensa en grande, sólo las compañías grandes hacen impacto”.  
Una película: No he visto una película hace rato, pero la serie Silicon Valley me divierte mucho. 
Un libro: Thrive, de Arianna Huffington, me gustó mucho porque es un libro que redefine las métricas del éxito, que no tiene nada que ver con el dinero. Como ella, creo que el éxito es poder cambiar para mejor la vida de la gente, no el dinero.  

Silvina Moschini | CEO y fundadora de SheWorks! y Fundadora y Presidente de TransparentBusiness 
https://silvinamoschini.com/  



 
  

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