La business woman que asesora empresas para mejorar su gobierno corporativo, administración, y consecución de fondos para seguir en el camino del crecimiento compartió cómo fundó Financiera Sustentable, y cómo el punto de vista femenino es crucial en el negocio. 

Por: LEILA OVANDO

Cntanos tu recorrido. Tienes una larga trayectoria en el sector público ¿cómo es que nació Financiera Sustentable? 

Después de la crisis bancaria mexicana sobrevino un cambio político importante donde el PAN (Partido Acción Nacional) tomó la presidencia y con ello un cambio de cuadros de servidores públicos, por lo que me “semi-privaticé” aceptando un puesto como director asociado del Banco de Pagos Internacionales (BIS por sus siglas en inglés) en la función de evaluar el impacto del Acuerdo de Basilea emitido por ese Banco, en países emergentes. A mi regreso a México, habiéndome especializado aún más en el BIS, en manejo de riesgos bancarios me contraté en Banorte con la esperanza de dirigirlo. 

 Después de 5 años enfrenté un verdadero techo de cristal donde nombraron a un hombre externo al banco como director general, y ahí tomé la decisión de fundar mi propio proyecto de banco, para no depender de nadie en servir a las pymes. Mi primer intento se llamó Credipyme y lo abandoné 6 años después por problemas con el accionista principal que no estaba de acuerdo en el giro del negocio solamente para pymes,y entonces fundé Financiera Sustentable. 


“El corazón de Financiera Sustentable está en ayudar a la gente”. 
Ayudamos a los empresarios a crecer su negocio. Nos especializamos en las pequeñas empresas que trabajan para proveernos de bienes y servicios básicos como alimentos, transporte y educación. Trabajamos por un México más sustentable ayudando a las empresas a instalar tecnologías de consumo de energía renovable. 
https://financierasustentable.com/about-our-team/  
 
Me imagino que cada negocio a los que ayudan tiene una historia particular, ¿hay alguna que quisieras compartir con los lectores de Rocking Talent? Una que te haya marcado significativamente. 

Mi primer crédito al transporte público, al igual que los otros 50 primeros créditos, lo otorgué yo personalmente donde visitaba de puerta en puerta a los acreditados potenciales. Me abrió mi futuro cliente quien en principio quiso tratar con mi chofer, que me llevaba a mis visitas, creyendo que era mi esposo, y por desconfianza a tratar con una mujer. Finalmente accedió, pero entonces me puso a su esposa enfrente para que “entre mujeres nos entendiéramos” y ya que su esposa dijo que estaba de acuerdo, no creía que su crédito estaba aprobado in situ porque era yo la directora general. Tuvo que venir mi chofer a certificar que efectivamente yo era la directora general, entonces fue a su cuarto y sacó el enganche en efectivo debajo de su colchón. 
 

¿Cuándo te diste cuenta de que realmente estaban marcando la diferencia? 

Al principio nuestros clientes eran “hombres camión”, es decir, ellos mismos eran los acreditados, dueños de su camioneta y la manejaban. A los dos años ya no teníamos hombres camión porque nuestros mismos acreditados adquirieron una segunda y tercera unidades, es decir, en dos años ya los habíamos capitalizado y mejorado sus perspectivas económicas e ingresos. 
 

Ya hace unos años se puso más en boga el tema de la equidad de género. ¿Cuál crees que es el principal desafío al que nos seguimos enfrentando como mujeres e incluso las que son aún niñas? 

A la educación de nuestros papás para que no dañen nuestra autoestima desde chiquitas comparándonos con los hombres y metiéndonos en la cabeza que no merecemos aspirar a ser dueñas de nuestros destinos. 
 

¿Qué es ser una mujer empresaria y emprendedora? ¿Qué es lo que la perspectiva femenina le aporta al negocio? 

Una mujer empresaria es el doble de poderosa que un hombre empresario porque primero tiene que sacar la fuerza para convencerse a  misma que merece ser dueña de sus sueños e ir por ellos, y eso toma mucho coraje y trabajo interno de fortalecimiento, y en segundo lugar tiene que probar al mundo masculino que su palabra cuenta, y eso necesita preparación, investigación, el doble del esfuerzo que un hombre. La mayoría de los hombres desechan nuestra opinión solo por el hecho de ser mujeres, entonces hacerla valer es mucho más esforzado y poderosos porque tenemos que exhibir razones objetivas de por qué nuestra opinión es valiosa. 
 

-¿Qué le dirías a la Patricia Armendáriz de años atrás que decía que no quería trabajar en el sector financiero? 

Que no nacemos conociendo nuestro hilo conductor, ni nuestra misión. Y que lo primero que debemos ponernos como objetivo de vida es descubrirlo. 
 


Mini bio: 
Nació en Chiapas, México, en 1955.  
Licenciatura en Actuaría en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) 
Maestría en Desarrollo Económico en la Universidad de Cambridge. 
Doctorado en Economía del Empleo por la Universidad de Columbia.  
Directora General de Financiera Sustentable. 
Consejera de Grupo Financiero Banorte. 
Vicepresidente de Supervisión Bancaria en la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). 
Representó a la Secretaría de Hacienda en la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). 
 

Patricia Armendáriz | Empresaria social y CEO de Financiera Sustentable de México 


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