Es una falacia creer que la tecnología es el centro de la transformación digital. A decir verdad, las personas y los clientes lo son porque todo gira en torno a su experiencia. En una entrevista con Ismael Briasco, CEO de BigSmartLabs, compartió su visión sobre este fenómeno que ya no es opcional. 
 

“Vamos a comenzar por lo que no es la transformación digital. La transformación digital no es un tema 100% tecnológico”, afirma Ismael. Muchas empresas comentan que ya se transformaron, pero si en realidad indagamos tan solo un poco nos daremos cuenta de que eso está basado en haber comenzado a utilizar un CRM, redes sociales, Zoom y otras apps de ese estilo, entre otras; lo que en realidad han hecho es digitalizar la organización. “Transformarse digitalmente es tener un cambio de mindset, de estructura y forma de pensar”, dice el CEO de BigSmartLabs.  

“No es tecnología, es cultura apoyada en tecnología” 
Ismael hace un recuento en la historia y nos cuenta que la acepción digital en realidad proviene de la forma en la que trabajan las compañías digitales en Silicon Valley, entre tantas otras. No desde la tecnología per se, sino que empezaron a ser disruptoras e innovadoras en la forma de encarar el negocio.  
“Un ejemplo clásico es Airbnb: ¿dónde está el problema del mundo del turismo? La oferta es acotada cuando se visita un lugar o todo está estandarizado y no conoces las experiencias de inquilinos previos, puede cambiar el costo según la temporada, pero no hay nada nuevo. Entendieron que las personas no tienen variedad de opciones, tipos de experiencias y lo que hicieron fue entender dónde estaba la problemática del consumidor para atacarla”. En este punto, es donde entró la tecnología, no antes ni después. La tecnología aparece como la herramienta que ayuda a responder a una demanda de la manera más satisfactoria posible. Estas organizaciones que son pioneras empezaron a competirle a las compañías tradicionales y a hackear la forma de hacer negocios. Estas compañías tienen un propósito y un para qué bien definido. 

“La transformación digital es algo cultural. Comienza pensando cuál es la cultura actual y cuál hacia la que queremos ir. En la que la tecnología tendrá un valor fundamental, pero el valor deben ser las personas. Las compañías no se transforman si las personas no se transforman”. 

¿Cuáles son las competencias que debe poseer un líder digital para asegurar la sostenibilidad de una organización?   
– Tener curiosidad constante, es imprescindible que en este mundo el líder tenga la capacidad de adaptarse y ser flexible; eso requiere estar cuestionándose para no llegar tarde, “matar el ego”. 
Declarar el “no sé” es el paso más importante para triunfar en el mundo en el que vivimos. Escucho a todos porque todos pueden tener algo interesante para decir, 
de todos nos nutrimos y aprendemos. Cualquier cosa puede dispararnos una idea.  
Estamos viviendo en la era de las relaciones.  El ser humano va a tomar más protagonismo que nunca porque el resto se lo estamos dejando a la tecnología.  
Las competencias cognitivas, blandas, sacar conclusiones, aprender a ver la mirada del otro, esas son algunas de las que van a asegurar la sostenibilidad de una organización.  
Me corrijo, en realidad no es matar el ego, es aprender a gestionar el ego. Esto diferenciará los líderes de esta era de las anteriores. 
 
“El margen de cambio ya desapareció y se convirtió en antes de ayer” 
Hubo una época en la que la transformación y adaptación parecía ir detrás y nosotros éramos los que marcábamos el ritmo. Hoy eso ya es historia. El especialista en transformación digital tiene en su cuenta de Twitter una imagen que dice “transformarse ya no es una opción”.  Ya no hay industria, posición, negocio que pueda ser sostenible en el tiempo sin una cultura transformada. “¿Puede vivir? Sí, pero con los días contados porque toda la competencia esta digitalizada”. 

 
De acuerdo a un estudio de IFS a más de 3 mil empresas de todo el mundo dice que: 
– 52% de las compañías planean aumentar el gasto en transformación digital tras el COVID-19 
– 16% no tiene pensado disminuir la inversión en esa área 
– 70% afirma mantener o incrementar el presupuesto para transformarse digitalmente. 
 
En otra entrevista comentaste que el tiempo promedio para que una empresa pueda operar totalmente digital es de 9 a 12 meses. ¿Crees que ese tiempo se aceleró con la pandemia?  
– De 9 a 12 meses para que empiece a generar cambios e impacto dentro de la organización, pero en realidad la transformación nunca termina. Se puede dejar a la empresa preparada para que se pueda adaptar a lo que venga. Convertir a la empresa de rígida a líquida, que sea moldeable como el agua que no importa en qué recipiente la pongas siempre se amolda y adapta al entorno. Esas son las empresas del futuro. Apareció la pandemia: las que se habían adaptado hicieron pequeños cambios y siguieron funcionando, pero imagina a las que por ejemplo no tenían notebooks y se requería que se estén físicamente en la oficina. 

Ismael sostiene que parte de esta cultura de transformación en la era digital involucra y, de hecho, pone en el centro de atención a las personas y reconocerlas como tal. “Son personas con emociones, sentimientos, que tienen días buenos y días no tan buenos. No son todos iguales, entenderlo es clave porque permite que puedan desplegar todo su potencial. No se puede pretender de todos lo mismo. Y ahí es donde entra el líder, pero no cualquier líder, es un líder facilitador, que allana el camino, detectar fortalezas y debilidades para ayudar y saber si le interesa trabajar en esas debilidades o por ahí no y así evitar frustraciones. Es un tipo de líder que prepara y empodera a su equipo”, destaca Briasco, quien además pone especial énfasis en ser empáticos.  

“El liderazgo es desbloquear el potencial de la gente para hacerlos mejores”  
Bill Bradley 
 

ISMAEL BRIASCO | CEO BigSmartLabs 

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