En momentos de incertidumbre es determinante la posición que se toma y en este caso Bayer decidió ser parte de la solución. Inés Adriana Olano García, HR Transformation Manager, expresó cómo el poner las personas en el centro, con un liderazgo cercano, transparente ha sido determinante para medir el éxito de la compañía.   

Por Julieta Cumbo  

Como HR Transformation, Integrated Talent Management Expert, Change and Culture Hacker en Bayer. ¿Cómo describes una cultura de liderazgo diferenciador?  

Uno de los roles que más me genera orgullo en el día a día, es la posibilidad de trabajar de la mano de los líderes en de dar el norte a las personas que hacen parte de nuestra organización y, ahora más que nunca, en estos tiempos retadores ayudarlos a fortalecer una cultura de liderazgo diferenciador; las circunstancias nos están poniendo a prueba, es ahora cuando debemos apelar no sólo a la razón sino a las emociones.  La vida nos ha cambiado a todos y como líderes tenemos la gran responsabilidad de estar más cerca de nuestro equipo; debemos preguntar cómo están sus familias, cómo se sienten, qué les preocupa, qué han aprendido.  Estamos trabajando desde la distancia, liderando desde la distancia y por eso un elemento clave es tener claras las expectativas. Cada miembro de nuestro equipo debe saber exactamente qué esperamos de ellos, qué objetivos son prioritarios para la compañía y cómo cado uno contribuye con el logro de estos. 

Los retos que tenemos demandan que contemos con un liderazgo cercano, transparente en donde seamos consistentes y coherentes con nuestras palabras y nuestras acciones; generemos un ambiente donde prime la comunicación abierta en el que podamos confiar los unos en los otros. Nos preocupemos por cada uno de nuestros empleados de manera integral, cuidando su desarrollo y su bienestar; los escuchamos activamente, seamos empáticos, cercanos y accesibles tanto en tiempo como en actitud y además estemos dispuestos a tomar riesgos porque no tenemos temor a equivocarnos y nos respaldamos como equipo.  

Siendo éstas las áreas que te generan más pasión en el trabajo: talento y desarrollo organizacional, potenciación cultural, diversidad, gestión del cambio y transformación empresarial. ¿Cuál sería tu aporte en cada una y que te gustaría mejorar para generar un cambio positivo? 

El cambio comienza por uno mismo; día a día trabajo por buscar esa coherencia entre lo que digo y lo que hago. También me esfuerzo por que los líderes sean conscientes que nuestros valores se deben observar en el día a día de nuestra vida, en las reuniones, en las conversaciones informales, en las decisiones que tomemos, en la forma como interactuamos con nuestros colaboradores, con nuestros clientes, en general en todo momento.   

Como líderes de talento debemos ser ejemplo para formar a futuros líderes e inspirarlos en el desarrollo de su liderazgo. Esto implica contar con una cultura que promueva el cuidado de todos, que nos inspire día a día a ser mejores en nuestro trabajo y por ende mejores personas. 

Has estado viviendo en distintos países como Austria, Colombia, Chile, México y China. ¿Desde lo profesional cuéntanos por favor cómo ha sido tu experiencia en cada país específicamente en el área de recursos humanos y cómo ha sido esa diversidad, gestión del cambio y transformación empresarial?  

Cierta vez alguien me preguntó por mi mayor desafío a la hora de enfrentar a diferentes culturas o géneros en el ámbito profesional. Mi respuesta le resultó sorpresiva. Más que los factores institucionales que hoy en día siguen dificultando que nos adaptemos a diferentes culturas o que como mujeres accedamos a posiciones importantes, mi tarea más desafiante ha sido romper con mis propios prejuicios. Mudarme a otro país para asumir una posición retadora, sin por ello sacrificar mi proyecto familiar me ayudó a poner a prueba mis capacidades y comprender cuán profundamente arraigados siguen hoy los sesgos en nuestra mente. Es interesante observar que estos sesgos existen en todos los países y no se reducen a círculos de alto nivel, sino que son reflejo de una situación presente incluso entre las generaciones más jóvenes, en todas las partes del mundo.  

El punto principal para mí al comenzar en un país diferente, o establecer una relación con un nuevo equipo tiene que ver con el concepto que en liderazgo sistémico se conoce como seguridad psicológica; se trata de crear entornos de trabajo donde las personas se sientan cómodas. Los miembros son libres de interactuar, discutir, facilitar y compartir ideas sin temor a consecuencias negativas.  

Es importante tener esta sensibilidad y escucha para darse cuenta si en uno de los equipos de tus reportes directos hay este ambiente de miedo. A veces los jefes no son conscientes que ambiente están creando y necesitan apoyo para darse cuenta y tomar medidas para corregirlo. La cercanía del líder y la capacidad de recibir retroalimentación se vuelve muy relevante.  

Siempre hablamos de los líderes, pero un elemento clave que es el rol del liderado. Los miembros del equipo son las personas más importantes para dar retroalimentación al líder del ambiente que se está generando, bien sea un ambiente de miedo o de confianza. El líder necesita de estas señales de su equipo para alinear su curso. El éxito de la relación líder/liderado viene de la calidad de la comunicación entre ellos.  

Uno de los roles que más te genera orgullo en el día a día, es la posibilidad de facilitar talleres de desarrollo de liderazgo para los colaboradores. Desde tu perspectiva, ¿cómo influye y que impacto genera en ellos? 

Disfruto facilitar talleres de liderazgo tanto para quienes están comenzando su carrera como líderes como para aquellos que son más experimentados y necesitan construir esa mentalidad de coach. La pandemia me ha dado la posibilidad de facilitar estas sesiones de manera 100% virtual y entrar desde la virtualidad a las casas de los participantes para lograr un impacto positivo. Los programas buscan apoyar a los líderes en la medida en que avanzan a través de las transiciones de liderazgo en su carrera. Las áreas de enfoque clave incluyen desarrollar una mentalidad de liderazgo, dar el primer paso como manager y desarrollar e implementar estrategias en un entorno global complejo y en constante cambio. Estos cursos son la oportunidad para reflexionar sobre los desafíos, las expectativas y los planes de acción en el rol de un líder de un equipo o líder de un proyecto; analizar y evaluar el contexto organizacional, así como los desafíos relacionados; comprender el significado y la importancia de la alineación con el propio equipo y con ello enmarcar la dirección; fortalecer la confianza en la toma de decisiones y ayudar a los líderes a expandir sus niveles de escucha activa, influencia y empatía. 

Está en manos de las áreas de talento, pero principalmente en las de los líderes, trabajar por que cada vez seamos más inclusivos al identificar, atraer, promover y desarrollar talento. De esta manera podremos crear una fuerza laboral comprometida que nos permita lograr los objetivos de negocio a largo plazo.  

¿Cuál es tu propósito diario en el área de recursos humanos y que es lo que más te motiva? 

Mi propósito en el día a día es transmitir mi pasión por la gente y permitir que, a través de nuestras acciones de atracción, desarrollo de talento, inclusión y diversidad y cultura, todos los colaboradores puedan crear una vida mejor para ellos y para la sociedad.   

Me esmero cada día por asegurar que la compañía para la cual trabajo cuenta con las personas adecuadas, en las funciones adecuadas, con las capacidades y la mentalidad adecuadas para lograr los mejores resultados de negocio.   

Con mis acciones aliento a los líderes, especialmente a las mujeres líderes y con mayor ímpetu a las mujeres líderes latinoamericanas a levantar la mano y hacerse cargo de tareas difíciles y demostrar que la pandemia nos ha abierto el camino para desafiar algunos paradigmas personales y profesionales. Además de aprender a vivir de otra forma (con mascarilla, distanciamiento social y reuniones pequeñas) también nos está permitiendo aprender a trabajar de otra manera (a través de videoconferencias, asistiendo a eventos virtuales) y todo esto, sin duda ha planteado nuevos retos en el mundo de los negocios que exigen capacidades y atributos diferentes a los que se demandaban hace apenas un año. Cada vez se hace más imprescindible contar con líderes (hombres y mujeres) más humanos, más empáticos, con capacidad de tomar decisiones rápidas en ambientes inciertos, con una comunicación efectiva que transmita mensajes claros, transparentes y cercanos aplicando además la creatividad en la búsqueda de soluciones, esto sin duda abre una puerta para que el liderazgo femenino tome aún más impulso y hagamos parte de esta nueva generación que no se queda esperando sino que hace parte de la solución. Está en nuestras manos aprovechar este momento y nuestra capacidad de trabajar colaborativamente para salir adelante. 

Ines Adriana Olano García – https://www.linkedin.com/in/ines-adriana-olano-6130271/  

HR Transformation Manager – Bayer AG 

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