Por Bruno Moioli

Ray Kurzweil futurólogo y director de ingeniería de Google, nos dice que la singularidad está cerca, justo ese día en que la inteligencia artificial asumirá un espacio no conocido por el cerebro humano en cuanto al conocimiento. En el 2029 el smartphone que llevas en el bolsillo será más potente que el cerebro humano unas 1000 veces. Llegado ese momento…los diferentes talentos humanos tendrán aún más protagonismo. Y es que cuando pensamos en talento imaginamos a alguien con una capacidad o habilidad extraordinaria, incluso genial. Pero lo cierto es que la mayoría de las personas tenemos talento, aunque no estemos en la genialidad. Entonces, si esto es así ¿porque cuesta tanto dar con él? Posiblemente la respuesta a esta cuestión sea que la búsqueda de talento se hace con una perspectiva que se basa en modelos de tiempos pasados.

Hoy el talento requiere de una mirada amplia y diferente pues se manifiesta de diferentes maneras. Así distinguimos talentos interpersonales que conectan con las sensibilidades de otras personas, talentos matemáticos que permiten entender conceptos abstractos y traducirlos a un lenguaje numérico que explique el porqué de las cosas, hay talentos espaciales, de diseñadores y dibujantes…y talentos quinestésicos, relacionados con el movimiento y la experiencia física. Entre otros.

Coincidirá conmigo en que la gran asignatura pendiente es mirar donde menos tiempo y recursos invertimos y donde la historia nos dice una y otra vez que hay talento, y ese lugar es en las etapas previas, las educativas y formativas, pero también en las posteriores, las empresas y es que la mayoría carece de un mapa de talento. Un mapa que nos diga de todas y cada una de las personas de la organización quién es quién respecto de sus inquietudes y habilidades y cómo puede contribuir mejor a la misma. Pero esto es difícil porque si alguien ha sido contratado para ser recepcionista y hace ese trabajo tendemos a verlo como el recepcionista, mientras que si alguien es contratado para ser el líder que transformará a la organización…pues lo veremos así, incluso aunque fracase.

¿Podemos permitir ignorar a todas esas personas que no son vistas como excepcionales? No lo creo. Profesionales que consideramos corrientes y comunes, con relación a sus talentos, pero que en muchas ocasiones son quienes mantienen los motores de nuestras organizaciones funcionando. ¿El problema? no son vistos como innovadores que impulsan la excelencia.

Y es que talento es mucho más que genialidad, aunque estamos acostumbrados a un único mensaje que suele ser dicotómico: Lo tienes o no lo tienes. Y esto es una visión muy estrecha de lo que somos capaces los seres humanos. Piensa por un momento ¿y si en vez de tener potencial tuvieras…varios o diferentes potenciales? Esto sería una ventaja competitiva enorme que te llevaría a la innovación y a la adaptabilidad.

En el contexto en el que nos desenvolvemos la innovación no es una especie de suerte que nos encontremos, es una necesidad y un planteamiento estratégico dentro de las empresas y la innovación encuentra un espacio muy fértil donde confluyen distintos conocimientos. Y adaptación es la regla fundamental del juego, alguien acostumbrado a poner el foco y profundizar en unas cuestiones para luego pasar a otras es alguien resistente al cambio, que está en formato aprendibilidad continuamente saliendo de su zona de confort, se considera una de las competencia más esenciales para este siglo XXI.

Contestando a la pregunta inicial, diría que el talento está por todas partes, pero se mostrará cuando las empresas y profesionales incorporen y doten a sus líderes y gestores de la capacidad de empatizar y estimular los intereses y liderazgo de otros. Tenemos lo que se necesita para detectar lo más extraordinario y acompañarlo, pero necesitamos organizaciones que capaciten y apoyen a sus empleados, no que estén continuamente monitorizándolos. El talento no se encuentra en los galones de un uniforme, ni en un despacho determinado, el talento en las organizaciones se haya en todos los niveles, todo el mundo tiene ideas, todo el mundo posee habilidades, gestionar y encauzar adecuadamente esos valiosos recursos es el gran desafío de quienes lideran en la organización.

Poner el foco en las personas ayudará a impulsar la creatividad, el propósito y la pasión que nos lleve al futuro soñado. Hemos de preguntarnos ¿Por qué estamos aquí, por qué hacemos lo que hacemos? y ¿cómo incorporamos el potencial de cada persona a nuestra visión? Las respuestas nos indicarán el camino a seguir.

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